La sequedad ocular es una afección frecuente. Afecta a un número cada vez mayor de personas, especialmente debido al tiempo que pasan frente a las pantallas. Este trastorno, relacionado con una alteración de la película lacrimal, provoca molestias persistentes: picor, enrojecimiento, tirantez o visión borrosa. Aunque estos síntomas pueden parecer leves, a menudo revelan una fragilidad real de la superficie del ojo. Por lo tanto, es importante comprender lo que está sucediendo.
¿Qué es la sequedad ocular?
También conocida como síndrome del ojo seco, la sequedad ocular es el resultado de un desequilibrio entre la producción y la evaporación de las lágrimas. La película lacrimal actúa como una barrera protectora. Nutre la córnea y la humedece continuamente. Se compone de tres capas: una capa mucosa interna, una capa acuosa en el centro y una fina capa lipídica en la superficie, que limita la evaporación.
Cuando este sistema se desequilibra, aparecen los ojos secos. La secreción lagrimal puede disminuir. La capa lipídica también puede volverse insuficiente. Los síntomas van desde una simple irritación de los ojos hasta una inflamación crónica de la superficie ocular. En estos casos, la calidad de vida puede verse significativamente afectada.
¿Cuáles son los factores de riesgo de la sequedad ocular?
Hay varios factores que pueden favorecer la aparición de sequedad ocular:
- La edad, que reduce progresivamente la producción de lágrimas.
- Las variaciones hormonales, especialmente durante la menopausia, que modifican la composición de la película lacrimal.
- La exposición prolongada a pantallas, aire acondicionado o contaminación.
- Ciertos tratamientos farmacológicos, como los antidepresivos, los antihistamínicos o la hormonoterapia.
- Patologías generales, por ejemplo, enfermedades autoinmunes o endocrinas.
A menudo, estos factores se combinan. También pueden reforzarse entre sí. La sequedad ocular se vuelve entonces más difícil de tratar, especialmente cuando se prolonga en el tiempo.
¿Interviene el microbioma ocular en el fenómeno de los «ojos secos»?
Ahora se sabe que la superficie del ojo alberga un microbioma ocular, es decir, un conjunto de microorganismos protectores. Este microbioma contribuye a la salud del ojo. Actúa como una barrera inmunitaria natural. Impide la proliferación de ciertos gérmenes y ayuda a regular la inflamación local.
Sin embargo, este equilibrio sigue siendo frágil. La contaminación, el maquillaje,el uso excesivo de colirios antisépticos o ciertas enfermedades de la piel pueden alterarlo. Cuando el microbioma se desequilibra, puede aparecer una inflamación crónica en la superficie del ojo. Los síntomas de los ojos secos se agravan entonces progresivamente.
¿Qué influencia tiene la microbiota intestinal en la sequedad y la salud ocular?
En este contexto, también se está estudiando detenidamente el papel de la microbiota intestinal. De hecho, el intestino interviene en la regulación de la inmunidad y la inflamación en todo el organismo. Cuando se desequilibra, puede influir en otras mucosas, incluida la del ojo.
Los postbióticos se inscriben en este enfoque. Se perfilan como una vía innovadora para restaurar un microbioma saludable con probióticos. Estos compuestos bioactivos, derivados de microorganismos beneficiosos como el Lactobacillus o el Bifidobacterium, refuerzan las defensas naturales y contribuyen a reducir la inflamación. Además, su riqueza en antioxidantes naturales, como los ácidos grasos de cadena corta y las vitaminas del grupo B,protege las células contra el estrés oxidativo. Al estabilizar la película lacrimal y calmar las inflamaciones, los postbióticos pueden ayudar a mejorar la salud de la superficie ocular a largo plazo.
¿Por qué adoptar un enfoque global y natural para la salud de los ojos secos?
La sequedad ocular no se limita a una simple molestia. A menudo refleja una compleja interacción entre las hormonas, el microbioma, el entorno y el estilo de vida. Comprender mejor estos mecanismos permite prevenir la aparición de los síntomas de forma más temprana y orientar la elección del tratamiento.
En un próximo artículo se detallarán las soluciones naturales que pueden reforzar la película lacrimal, calmar la inflamación y ayudar a reequilibrar el microbioma. Este enfoque global tiene un objetivo sencillo: recuperar la comodidad visual y el bienestar diario.
Fuentes
- Tîrziu, A.-T.; Susan, M.; Susan, R.; Sonia, T.; Harich, O.O.; Tudora, A.; Varga, N.-I.; Tiberiu-Liviu, D.; Avram, C.R.; Boru, C.; et al. From Gut to Eye: Exploring the Role of Microbiome Imbalance in Ocular Diseases.J. Clin. Med.2024,13, 5611. https://doi.org/10.3390/jcm13185611
- Promising_bioactivities_of_postbiotics_A_comprehensive_review Julio de 2023Journal of Agriculture and Food Research 14(10):100708



