Remedios caseros para la varicela

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Ella está de vuelta ! La varicela está en todas partes en las aulas y guarderías.

Las enfermedades infantiles suelen ser benignas, por lo que no deben tomarse a la ligera. Altamente contagioso, puede ser peligroso, especialmente en adolescentes, mujeres embarazadas o personas vulnerables.

La varicela es causada por el virus varicela-zoster de la familia Herpesviridae.

En los niños pequeños, por muy impresionantes que sean sus síntomas, por lo general solo quedan como un recuerdo, revivido por la tradicional e ineludible foto de familia que ilustra el rostro salpicado de pústulas rojas del más pequeño (y más a menudo encantado porque la varicela excluye al afortunado de ir escuela durante al menos una buena semana!)

Recordatorio de las manifestaciones de la varicela (¡en caso de que lo hayas olvidado!)

Los primeros síntomas suelen aparecer dos semanas después de la exposición al virus (transmitido por vía respiratoria o por contacto directo).

Fatiga marcada, ojos vidriosos, pérdida de apetito, un brote de fiebre … Todos estos son signos que pueden indicar la aparición de la varicela. Es hora del diagnóstico, acude al consultorio de tu médico.

Después de 24 a 48 horas, aparecen pequeños granos rojos e hinchados en la cara, el torso y el abdomen del niño. Los granos se multiplicarán en el resto del cuerpo y evolucionarán durante una semana más (vesículas, ampollas), antes de dar paso a costras.

El período sensible corresponde a los brotes eruptivos de los granos, porque el picor puede ser muy fuerte. Debe tratar de aliviarlos a toda costa, a riesgo de que los granos se infecten al rascarse.

Asimismo, debemos estar atentos a la curación final, para que la varicela no deje huella en la piel del niño.

Algunos consejos de remedios y tratamientos naturales para curar la varicela

Consejo 1 – Como con cualquier enfermedad, es bueno apoyar las defensas naturales del cuerpo:

Haga que su hijo beba regularmente y en cantidad de agua con bajo contenido de minerales para ayudar con las eliminaciones naturales.
Haz que disfrutes de frutas frescas ricas en biocatalizadores, frutos secos y frutos oleaginosos ricos en minerales. Fomentar comidas digestibles y tonificantes: verduras frescas y cereales semi-integrales de calidad orgánica, proteínas ligeras … Se prefiere el aceite de germen de trigo por su contenido en vitamina E (antioxidante, apoyo inmunológico, tejidos conectivos).
Un suplemento de vitamina C natural (Acerola, Camu-camu) es bienvenido.
La combinación de cobre-oro-plata en Oligosol es un excelente antiinfeccioso y apoya la inmunidad.
5 a 10 gotas por día de extracto de semilla de pomelo diluido en un vaso de agua, en dos dosis, apoyarán eficazmente al cuerpo y permitirán una mejor recuperación.
Asimismo, el cloruro de magnesio encuentra su lugar en este contexto, a razón de un vaso por día (después de diluir un sobre de 20 G en 1 litro de agua débilmente mineralizada, para ser almacenado en una botella de vidrio).

Consejo 2 – A continuación, tienes que “cuidar” las espinillas con un tratamiento natural:

A la hora de llevar a cabo la “guerra de los botones”, los aceites esenciales son probablemente los mejores aliados como tratamiento natural para la varicela.

El árbol del té (Melaleuca Alternifolia), el geranio rosado (Pelargonium graveolens) y la lavanda fina (Lavandula angustifolia) son especialmente recomendables por sus propiedades antiinfecciosas, cicatrizantes y regeneradoras.

Puede mezclar dos gotas de cada uno de estos aceites con 6 cucharadas de aceite vegetal St. John’s Wort para aplicar en el cuerpo del niño.

Consejo 3 – Todo lo que queda es calmar la picazón con un tratamiento naturopático:

El bicarbonato de sodio es una forma muy eficaz de calmar el picor, diluyendo un vaso en el agua del baño o haciendo una loción para aplicar sobre los granos (2 cucharadas de bicarbonato de sodio en 40 ml de agua).

La infusión de tilo también es una forma de calmar el picor: preparar 1 litro de infusión y verterlo en el agua del baño.

El aceite vegetal de hierba de San Juan, con su acción antiinflamatoria, suavizará la sensación de picor. Cuidado, es fotosensibilizante; Prefiera su uso por la noche para evitar la exposición al sol.

La miel, aplicada tópicamente, también es una forma sencilla de aliviar la picazón y al mismo tiempo prevenir infecciones.

Consejo 4 – Curar e hidratar:

La arcilla verde superfina hará maravillas para acelerar la curación de los granos. Disfrace a su hijo de Hulk rociándolo con polvo seco, o prefiera que se apliquen cataplasmas en las áreas con manchas de 10 a 15 minutos antes de bañarse.

El aceite vegetal de argán es un gran agente curativo dermatológico y, por tanto, puede recomendarse.

Finalmente, el gel de aloe vera cicatrizante y profundamente hidratante también es un remedio de elección.

Esta lista de consejos no es exhaustiva y sobre todo conviene adaptarla según los productos que poseas o los que prefieras utilizar.

Algunos productos tienen múltiples virtudes. El extracto de semilla de pomelo se puede, por ejemplo, utilizar con prudencia internamente como se indica, pero también externamente, aplicarse a los granos (antiinfeccioso y cicatrizante). Asimismo, el cloruro de magnesio se puede utilizar como loción corporal, permitiendo que se seque de forma natural.

Esta lista no reemplaza los consejos de su médico y farmacéutico.

Advertencia: si tiene fiebre alta persistente, consulte a su médico. Puede ser un signo de infección.

Arnaud. C (Doctor en Farmacia)

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