Aceites esenciales y ansiedad: ¿es posible relajarse de forma natural?

La relación entre los aceites esenciales y la ansiedad suele surgir cada vez que se habla del manejo natural del estrés. Algunos aceites esenciales contienen moléculas denominadas «negativantes», comparables a los iones negativos presentes en el aire tras una tormenta. Estas moléculas favorecen una sensación de relajación y de calma interior.

Por lo tanto, no todos los aceites esenciales son relajantes. Los más interesantes contra la ansiedad son los ricos en linalol (como la lavanda officinalis o el petit grain bigaradier) o en ésteres (como la manzanilla romana). Estas familias moleculares son conocidas por su acción calmante sobre el sistema nervioso. Cuando se utilizan adecuadamente, pueden ayudar a aliviar la ansiedad leve o moderada. Esto se hace como complemento de un estilo de vida relajante, sin sustituir el tratamiento médico cuando la ansiedad se vuelve incapacitante.

¿Qué precauciones hay que tomar antes de utilizar un aceite esencial para la ansiedad?

Antes de recurrir a un aceite esencial contra la ansiedad, es imprescindible verificar las contraindicaciones básicas. Debido a su elevada concentración en principios activos, se desaconseja el uso de la mayoría de los aceites esenciales durante el embarazo. Esto es especialmente cierto durante el primer trimestre, y su uso sigue estando muy restringido durante la lactancia. En estas pacientes, debe evitarse la automedicación aromática sin asesoramiento especializado.

Hay que prestar atención también a las interacciones y a la somnolencia. Los aceites relajantes no deben añadirse sin reflexión a las benzodiazepinas, los antidepresivos o los antihistamínicos sedantes. De hecho, pueden aumentar la somnolencia y el riesgo de accidentes de tráfico. Algunos aceites (como el ylang-ylang) pueden reducir moderadamente la presión arterial. Esta propiedad exige precaución en caso de hipotensión. Por último, un tratamiento de aromaterapia no debe superar las 2 o 3 semanas consecutivas. También hay que prever al menos una semana de descanso antes de volver a iniciarlo.

Algunos aceites, como el de mandarina, son fotosensibilizantes: por lo tanto, se debe evitar aplicarlos sobre la piel antes de la exposición al sol o a los rayos UV. Por otra parte, en caso de ansiedad persistente desde hace varias semanas, crisis de angustia frecuentes o pensamientos negativos, el aceite esencial nunca debe retrasar una consulta médica.

¿Qué aceite esencial elegir en primer lugar en caso de ansiedad?

Los aceites esenciales útiles para la ansiedad tienen un perfil muy particular.

  • Lavanda (Lavandula angustifolia)
    Rica en linalol, es una referencia en casos de ansiedad con somatizaciones digestivas o cardíacas (espasmos, náuseas, extrasístoles). Se recomienda especialmente para personas hipertensas y ansiosas. En la práctica, se pueden utilizar 2 gotas diluidas en un masaje sobre el plexo solar o la cara interna de las muñecas, hasta 3 veces al día, en una cura corta.
  • Petit grain bigaradier (Citrus aurantium ssp. aurantium, hoja)
    Calmante y antiespasmódico, ayuda a aliviar las palpitaciones funcionales, el nudo en la garganta y las tensiones internas. Es interesante en casos de nerviosismo, anticipación ansiosa o estrés relacional.
  • Manzanilla romana (Chamaemelum nobile)
    Muy calmante y sedante, gracias a su riqueza en ésteres, se recomienda en caso de ataques de angustia con insomnio, shock emocional o ansiedad antes de una intervención. En la práctica, se pueden aplicar 3 gotas diluidas mediante masaje en el plexo solar y las muñecas en el momento de los ataques de angustia y/o 30 minutos antes de acostarse.
  • Mejorana (Origanum majorana)
    Aceite esencial fundamental para las distonías neurovegetativas, regula el sistema nervioso autónomo y es adecuado para personas hipersensibles, con palpitaciones, nudo en el estómago y manos sudorosas. Se utiliza diluido al 50 % en un aceite vegetal para masajear el plexo solar, hasta 3 veces al día.
  • Ylang-ylang completo (Cananga odorata)
    Hipotensivo y relajante, resulta útil en caso de agitación, palpitaciones cardíacas y dificultades para conciliar el sueño. Reservado para adultos, siempre se utiliza diluido para evitar irritaciones cutáneas.

Estos aceites, ricos en linalol y/o ésteres, constituyen la base de las sinergias de «aceites esenciales para la ansiedad». Otros (naranja dulce, mandarina, incienso olíbano) pueden combinarse puntualmente, con sus propias precauciones.

¿Cómo utilizar un aceite esencial para la ansiedad en el día a día?

Existen varias formas de uso que permiten aprovechar un aceite esencial para la ansiedad sin multiplicar los productos.

  • Masaje relajante sencillo
    Los aceites de masaje combinan el efecto del tacto con el de los aromas. Una fórmula típica para adultos:

  • Mezcla localizada para muñecas y plexo
    Por ejemplo: lavanda officinalis 10 gotas, manzanilla romana 15 gotas, naranja dulce 20 gotas en aceite de avellana hasta completar 10 ml. Aplicar 1 o 2 gotas en las muñecas, las sienes y la base del cuello, y luego inhalar profundamente el aroma cada vez que se sienta la sensación de estrés.
  • Fórmulas listas para usar (baños, sprays, roll-on, cápsulas)
    Los baños relajantes con aceites esenciales, los ambientadores en spray, las mezclas para difusores Zen o los roll-on «sueño/estrés» ofrecen soluciones prácticas cuando no se desea manipular los aceites puros. Las cápsulas «sueño/estrés» con aceites esenciales ecológicos (manzanilla romana, petit grain bigaradier, mandarina, limoncillo) se toman por vía oral, durante unos días o en una cura breve, a partir de los 12 años, respetando estrictamente el prospecto.

En cualquier caso, se limita la cura a 2-3 semanas, tras lo cual se hace una pausa de al menos una semana. Por último, se debe interrumpir el tratamiento en caso de reacción cutánea, mareos, fatiga inusual o agravamiento de la ansiedad.

Aliviar la ansiedad de forma natural es un trabajo a largo plazo, para el que existen numerosas técnicas o ayudas naturales. Para algunas de ellas puede ser necesario el consejo médico. Lo importante es no quedarse solo ante una ansiedad creciente.

Preguntas frecuentes: aceites esenciales y ansiedad

¿Puede un aceite esencial ser suficiente para tratar un trastorno de ansiedad?
No. Un aceite esencial para la ansiedad puede aliviar síntomas leves (tensión, rumiaciones, dificultades para conciliar el sueño), pero no sustituye al seguimiento médico ni a la psicoterapia cuando los trastornos son graves, de larga duración o muy incapacitantes.

¿Qué aceite esencial se recomienda en primer lugar contra la ansiedad?
Como primera opción, a menudo se recurre a la lavanda, el petit grain bigaradier y la manzanilla romana por sus efectos calmantes y su buen perfil de tolerancia cuando se diluyen adecuadamente y se utilizan durante periodos cortos.

¿Se pueden combinar varios aceites esenciales en una misma preparación?
Sí, las sinergias son incluso interesantes (por ejemplo, lavanda, manzanilla y naranja dulce). No obstante, hay que respetar las dosis, evitar multiplicar los productos en paralelo y tener en cuenta las contraindicaciones de cada aceite, especialmente en caso de tratamiento farmacológico o de un estado de salud delicado.

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