Un aceite esencial es un extracto líquido muy concentrado obtenido mediante la destilación de plantas aromáticas, rico en moléculas activas que pueden ser beneficiosas, pero también potencialmente tóxicas si no se respetan las diluciones, la vía de administración y la duración del uso. Este artículo explica los principales tipos de toxicidad (irritación cutánea, fotosensibilización, neurotoxicidad y hepatotoxicidad y nefrotoxicidad), detalla las precauciones generales (nunca puro sobre la piel, ni en los ojos, ni inyectado, precaución en niños y mujeres embarazadas) y los buenos reflejos en caso de accidente, así como las normas de conservación para utilizar los aceites esenciales de forma segura en el día a día.