Cuidar la salud mediante las plantas es una práctica muy recomendable. Sin embargo, el aparato digestivo y el sistema renal son los primeros en recibir sus principios activos. Cuando estos órganos están inflamados o debilitados por alguna enfermedad, algunas prácticas habituales de la fitoterapia pueden resultar agresivas. En este contexto, ¿cómo utilizar las plantas sin irritar el estómago, sobrecargar el hígado o dañar los riñones? Esta guía detalla las precauciones imprescindibles que hay que adoptar.
¿Cuáles son los riesgos de la fitoterapia para el estómago y el colon?
El tracto gastrointestinal es la puerta de entrada de los remedios naturales. En caso de inflamación de la mucosa digestiva, se recomienda evitar la ingesta de plantas con acción irritante o purgativa. Esto es importante para no acentuar las lesiones ni agravar los dolores.
Gastritis y úlceras: ¿por qué evitar las plantas aperitivas y amargas?
La gastritis es una inflamación aguda o crónica de la mucosa del estómago. A menudo está causada por la bacteria Helicobacter pylori, el estrés, el alcohol o los tratamientos con corticoides. Si no se trata, puede evolucionar hacia una úlcera gastroduodenal. Esta úlcera es una llaga en la pared del estómago que no cicatriza espontáneamente.
En caso de acidez estomacal y de estas patologías, es imprescindible evitar las plantas medicinales que aumentan la secreción de jugos gástricos. Es el caso de las plantas aperitivas y amargas, como la genciana o la artemisa. Del mismo modo, evite estrictamente las sustancias irritantes para la mucosa, como el café, el té, el mate, el jengibre, la pimienta o la mostaza. Por otra parte, para tratar una gastritis con plantas, el acompañamiento médico (medicamentos antiácidos, antibióticos específicos) sigue siendo la prioridad absoluta.
Colitis e intestino irritable: la trampa de los laxantes estimulantes
La colitis es una inflamación del colon de diversos orígenes (isquémica, infecciosa, como la colitis pseudomembranosa por Clostridium difficile, o crónica, como la enfermedad de Crohn). Una forma muy extendida es la colitis espasmódica, más conocida como síndrome del intestino irritable. Este síndrome alterna episodios de diarrea y estreñimiento. En particular, se da en personas con un perfil ansioso.
El principal error en caso de inflamación del colon es el uso de laxantes químicos o de plantas laxantes estimulantes que contienen antraquinonas (como el sen o el frangula). Estas plantas provocan un aumento del flujo sanguíneo hacia la región pélvica. De este modo, aumentan la irritación intestinal, lo que agrava los dolores abdominales y la diarrea.
¿Cómo puede la fitoterapia debilitar el hígado y las vías biliares?
La vesícula biliar almacena y evacua la bilis producida por el hígado, un proceso indispensable para digerir los lípidos. Si esta red está obstruida o infectada, estimular la producción de bilis supone un peligro inmediato.
Cálculos biliares y obstrucción: ¿por qué se desaconseja el uso de la cúrcuma y el harpagofito?
La formación de lodo vesicular o de cálculos colesterolicos (litiasis) puede obstruir las vías biliares. También puede provocar crisis de cólicos hepáticos, colecistitis o angioquolitis. Esta retención de bilis (colestasis) provoca un reflujo de sus componentes hacia la sangre. De este modo, genera ictericia y picor intenso (prurito).
Las plantas coleréticas (que estimulan la producción de bilis por parte del hígado) y colagogas (que facilitan su evacuación) son excelentes preventivos en un sistema sano. Sin embargo, ante la ingesta de cúrcuma en presencia de cálculos biliares, el peligro es real. La ANSES desaconseja formalmente los complementos a base de cúrcuma para las personas que padecen patologías hepáticas o biliares. Del mismo modo, el harpagofito debe evitarse en caso de obstrucción. De hecho, forzar la excreción de bilis en un conducto obstruido por un cálculo puede desencadenar una crisis aguda. Esto requiere entonces una intervención quirúrgica de urgencia.
Hepatitis virales: proteger un hígado ya inflamado
La hepatitis es una inflamación aguda o crónica del hígado, casi siempre de origen viral (tipos A, B, C, D y E). Los virus dañan las células hepáticas, provocando fatiga extrema, náuseas y orina oscura. Las formas crónicas de la hepatitis B y C exponen a un riesgo elevado de cirrosis y cáncer de hígado.
Cuando el hígado se ve afectado de esta manera, su capacidad para metabolizar y eliminar sustancias se reduce considerablemente. La ingesta de complementos alimenticios o plantas medicinales sin supervisión médica aumenta el riesgo de toxicidad hepática.
¿Por qué hay que tener cuidado con la fitoterapia en lo que respecta al sistema renal y la próstata?
Los riñones depuran la sangre constantemente. La introducción de moléculas vegetales inadecuadas puede provocar inflamaciones renales, cálculos o insuficiencia renal grave.
Alerta sobre la nefrotoxicidad (ácido aristolóquico, fucus)
El consumo incontrolado de complementos y plantas conlleva riesgos graves para el sistema urinario. El ejemplo más crítico es el de las plantas que contienen ácido aristolóquico (familia de las aristolóquias). Este compuesto es un tóxico mayor reconocido. Es directamente responsable de la nefritis endémica de los Balcanes, de insuficiencias renales graves y de mutaciones genéticas que provocan cánceres urinarios. Aunque está prohibido, sigue siendo accesible en Internet.
Del mismo modo, las plantas nefrotóxicas se esconden a veces en las «dietas milagrosas» que se anuncian en línea, como el fucus, o en el consumo excesivo de suplementos de vitamina C (que favorecen los cálculos renales). La Fundación del Riñón y France Rein recuerdan que no se debe iniciar ninguna automedicación prolongada sin un análisis del funcionamiento renal.
Pielonefritis y prostatitis: ¿por qué limitar los diuréticos?
Las infecciones urinarias altas, como la pielonefritis (infección bacteriana de la pelvis y el riñón, a menudo causada por Escherichia coli) o la nefritis (inflamación autoinmune, infecciosa o diabética), se manifiestan con fiebre, dolor lumbar o sangre en la orina. En la parte inferior, la prostatitis es una inflamación dolorosa de la próstata debida a un reflujo de orina o a un traumatismo perineal (ciclismo, equitación).
En caso de crisis aguda de pielonefritis o nefritis, se desaconseja encarecidamente el consumo de enebro. Del mismo modo, para combatir el prostatismo y la micción dolorosa, hay que evitar agredir el sistema urinario con plantas medicinales de propiedades diuréticas demasiado potentes (sabina, cola de caballo, diente de león, maíz). También se recomienda no consumir cebolla cruda. De este modo, se evita ejercer presión mecánica sobre tejidos ya congestionados e infectados.
¿Tiene alguna duda sobre su salud cardíaca? Los equilibrios sanguíneos son igualmente sensibles a los principios activos vegetales. Descubra las contraindicaciones de las plantas para la tensión arterial y la circulación.
La fitoterapia ofrece, por tanto, soluciones valiosas, pero nunca debe hacernos olvidar que las plantas contienen principios activos potentes. Así, ante un sistema digestivo inflamado, un sistema biliar obstruido o unos riñones debilitados, la automedicación a ciegas presenta riesgos reales de agravamiento. Para disfrutar de los beneficios de las plantas con total seguridad, escuchar a su cuerpo, respetar las contraindicaciones y recurrir al consejo de un profesional de la salud siguen siendo sus mejores aliados.
Fuentes:
- ANSES (Dictamen sobre la cúrcuma): Advertencia oficial de la ANSES sobre los complementos a base de cúrcuma en caso de patologías hepáticas o biliares.
- URPS: Recomendaciones de precaución ante la automedicación, las dietas a base de fucus y los riesgos de toxicidad renal.
- Food and Drug Administration (FDA) / EMA (Ácido aristolóquico): Informe internacional de seguridad sobre el ácido aristolóquico.
Preguntas frecuentes: ¿Cómo utilizar la fitoterapia sin riesgo de trastornos digestivos o renales?
¿Qué plantas se desaconsejan en caso de gastritis o úlcera de estómago?
En caso de gastritis o úlcera gastroduodenal, hay que evitar todas las plantas que estimulen la acidez o la secreción de jugos gástricos. Excluya las plantas aperitivas y amargas como la genciana y la artemisa, así como las plantas irritantes como el jengibre, la pimienta, el café, el té o el mate.
¿Por qué está contraindicada la cúrcuma en caso de cálculos biliares?
La cúrcuma posee potentes propiedades coleréticas y colagogas, lo que significa que estimula en gran medida la producción y la evacuación de la bilis. Si padece cálculos biliares, esta sobreproducción puede hacer que un cálculo bloquee las vías biliares. Por ello, puede desencadenar un ataque de cólico hepático o una colecistitis aguda.
¿Cuál es el peligro de las plantas laxantes en un intestino irritable o una colitis?
Las plantas laxantes estimulantes que contienen antraquinonas (como el sen o el frangula) provocan irritación de la mucosa intestinal y un aumento del riego sanguíneo hacia la región pélvica. En caso de colitis o síndrome del intestino irritable, su uso agrava inmediatamente la inflamación, los dolores abdominales y la diarrea.
¿Qué plantas se consideran nefrotóxicas para los riñones?
Las plantas de la familia de las aristoloquias son las más peligrosas, ya que contienen ácido aristoloquico, una toxina importante que provoca insuficiencia renal y cánceres urinarios. En caso de fragilidad renal, también hay que tener cuidado con el enebro, el fucus y las sobredosis de complementos a base de vitamina C o D.



