Las enfermedades cardiovasculares y circulatorias constituyen una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo. A la hora de tratar estas afecciones que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos, es necesario actuar con cautela. Sin embargo, el uso de plantas medicinales puede entrañar un riesgo invisible, pero muy real. Algunos remedios naturales interactúan directamente con la presión arterial, la fluidez de la sangre o los tratamientos farmacológicos imprescindibles.
¿Cómo conciliar el uso de plantas medicinales y la salud cardíaca sin correr riesgos? Esta guía completa repasa las relaciones peligrosas entre los principios activos vegetales y su sistema circulatorio.
¿Por qué el regaliz y las plantas medicinales hipertensivas elevan la tensión?
La hipertensión arterial (HTA) es un aumento agudo o crónico de la presión sanguínea en las arterias. Es uno de los principales factores de riesgo que conducen al desarrollo de la aterosclerosis. También provoca graves complicaciones cerebrales, cardíacas, oculares o renales.
¿Qué es la HTA?
Desde el punto de vista médico, se habla de hipertensión arterial cuando los valores medidos en reposo superan regularmente los 140 mm de mercurio (o 14 cm) en la sístole (momento en que el corazón se contrae). Además, el diagnóstico se establece cuando la presión alcanza los 85 mm de mercurio (o 8,5 cm) en la diástole (fase de relajación y llenado del corazón).
Por supuesto, estos valores deben adaptarse fisiológicamente en los niños (valores normalmente inferiores). Asimismo, en las personas mayores, los valores son naturalmente más elevados.
Además de los factores genéticos, la hipertensión impone unas normas higiénico-dietéticas estrictas: dejar el alcohol y el tabaco, reducir la obesidad mediante una dieta baja en grasas, limitar el estrés, practicar deporte de forma adecuada y disminuir el consumo de sal. También puede aparecer una forma leve de HTA en mujeres embarazadas y desaparecer espontáneamente tras el parto.
Plantas medicinales que deben evitarse en caso de hipertensión (regaliz, menta, café, mate)
En caso de hipertensión, el uso del regaliz es una contraindicación absoluta. Contiene glicirricina, una molécula que retiene la sal y el agua en el organismo. Esto hace que la presión arterial aumente de forma crítica. Para mantener la tensión arterial bajo control, también debe limitar o evitar otras plantas medicinales con efecto estimulante o vasoconstrictor, como la menta, el té, el café y el mate. De hecho, estas plantas estimulan excesivamente el ritmo cardíaco.
¿Cuáles son los riesgos de interacción entre los tratamientos anticoagulantes y las plantas medicinales?
Los trastornos de la coagulación sanguínea se manifiestan bien por una coagulación insuficiente que provoca hemorragias (como las hemofilías de origen genético), bien por una coagulación excesiva que provoca trombosis. Para tratar o prevenir el infarto de miocardio y la trombosis venosa, los médicos prescriben moléculas anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios. Estos tratamientos actúan sobre los factores de coagulación, proteínas producidas por el hígado que requieren vitamina K.
¿Cómo modifican las plantas medicinales la agregación plaquetaria?
La combinación de ciertas plantas medicinales con tratamientos anticoagulantes expone a un riesgo elevado de accidente. Plantas terapéuticas muy comunes como el jengibre, el ginseng y el sauce blanco poseen propiedades antiagregantes naturales. Si se consumen en paralelo a un tratamiento médico, fluidifican excesivamente la sangre. Además, aumentan peligrosamente el riesgo de hemorragia interna. En la mesa, también hay que tener cuidado con el consumo excesivo de alimentos con un fuerte efecto antiagregante (ajo, cebollas, tomates, ácidos grasos omega-3 y omega-6).
El caso crítico de la hierba de San Juan y los remedios naturales inductores
La hierba de San Juan es la reina de las interacciones con los medicamentos. Como potente inductor enzimático, acelera la degradación de sustancias por parte del hígado. Esto reduce drásticamente la eficacia de moléculas cruciales como el clopidogrel o las antivitaminas K. Por el contrario, un consumo excesivo de alimentos ricos en vitamina K (col, espinacas) bloquea la acción de los anticoagulantes. Por lo tanto, esto expone al paciente a un riesgo de coágulos. El diagnóstico y el seguimiento de estos trastornos se basan en pruebas estrictas (recuento plaquetario, tiempo de protrombina – TP, tiempo de cefalina activada – TCA). Además, el consumo descontrolado de plantas medicinales puede falsear totalmente estas pruebas.
¿Por qué la insuficiencia venosa y las varices encuentran un falso amigo en ciertas plantas medicinales laxantes?
Los trastornos del retorno venoso afectan a un gran número de adultos y alteran considerablemente la calidad de vida.
Si bien la fitoterapia ofrece soluciones para el bienestar de las piernas, ciertas categorías de plantas resultan ser falsas amigas.
Crisis hemorroidales: ¿por qué el sen y el frangula agravan la situación?
Las hemorroides son varices, es decir, dilataciones e inflamaciones de las venas de la mucosa anal y rectal. Benignas pero muy molestas, afectan a uno de cada tres adultos, sobre todo entre los 40 y los 65 años. Se manifiestan con dolor al defecar, prurito y rectorragia (sangrado). En caso de crisis hemorroidal aguda, puede formarse una trombosis hemorroidal. Este coágulo, muy doloroso, puede impedir sentarse. Las causas incluyen trastornos del tránsito intestinal, obesidad, sedentarismo, embarazo o una dieta pobre en fibra y rica en especias, alcohol y café.
El principal error en caso de hemorroides es querer tratar el estreñimiento con laxantes químicos o plantas medicinales que contienen antraquinonas (como el sen o el frangula). De hecho, estas plantas provocan un aflujo sanguíneo masivo hacia la región pélvica. Esto congestiona las venas anales y agrava drásticamente la crisis. Para aliviar las hemorroides internas (visibles mediante anoscopia) o externas (que sobresalen), el tratamiento se basa en una alimentación rica en fibra. Si es necesario, se pueden proponer intervenciones médicas (fotocoagulación, nitrógeno líquido).
Trastornos del retorno venoso y síndrome posflebítico
La insuficiencia venosa crónica se caracteriza por una alteración del retorno de la sangre al corazón, a menudo relacionada con una hipertensión venosa debida a válvulas dañadas. Provoca una sensación de pesadez en las piernas, calambres, parestesias (hormigueo), edemas, varices e incluso úlceras de estasis cutánea. Esta patología afecta hasta al 5 % de la población en Estados Unidos.
Una forma de esta patología, el síndrome posflebítico (o postrombótico), se desarrolla en el 20-50 % de los pacientes tras una trombosis venosa profunda (flebita). El riesgo aumenta en caso de recidiva, trombosis proximal o un índice de masa corporal elevado. El diagnóstico se basa en la anamnesis, la exploración clínica y la ecografía venosa. Por otra parte, el tratamiento de esta insuficiencia venosa se centra en la compresión (uso de medias de compresión), el reposo con las piernas elevadas y el cuidado de las úlceras.
¿Sabías que…? El sistema inmunitario también es especialmente sensible a los principios activos naturales. Una mala elección puede reactivar una enfermedad autoinmune o desencadenar crisis de hipersensibilidad. Lee nuestra guía completa sobre la inmunidad y las plantas medicinales.
Fuentes:
- Izzo & Ernst (2009). Interacciones entre la fitoterapia y los medicamentos recetados. Br J Clin Pharmacol.
- Penninkilampi et al. (2017). Hipertensión inducida por el regaliz: revisión sistemática. J Hum Hypertens.
- Informes institucionales de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) sobre la seguridad de las plantas con antraquinonas.
Preguntas frecuentes: ¿Cómo utilizar las plantas medicinales sin debilitar el corazón y la circulación?
¿Por qué se desaconseja terminantemente el consumo de regaliz en caso de hipertensión?
El regaliz contiene glicirricina, una molécula activa que altera la eliminación del sodio y provoca retención de líquidos. Este mecanismo aumenta el volumen sanguíneo y eleva la presión arterial de forma crítica, lo que agrava la hipertensión arterial (HTA).
¿Qué riesgos presentan las plantas medicinales con un tratamiento anticoagulante?
Las plantas medicinales como el jengibre, el ginseng o el sauce blanco poseen propiedades antiagregantes naturales. Si se consumen al mismo tiempo que medicamentos anticoagulantes, fluidifican excesivamente la sangre, lo que aumenta peligrosamente el riesgo de hemorragias internas graves.
¿Cómo interactúa la hierba de San Juan con los medicamentos cardiovasculares?
La hierba de San Juan es un potente inductor enzimático. Estimula intensamente las enzimas del hígado encargadas de metabolizar los medicamentos, lo que acelera su eliminación. Por lo tanto, el consumo de esta planta reduce drásticamente la eficacia de tratamientos vitales como los anticoagulantes o los antiagregantes.
¿Por qué hay que evitar el sen y el frangula durante una crisis de hemorroides?
El sen y el frangula son plantas laxantes estimulantes ricas en antraquinonas. Además de irritar el colon, provocan un aflujo sanguíneo masivo hacia la región pélvica, lo que congestiona inmediatamente las venas anales y agrava dolorosamente las crisis de hemorroides.



